Mejora la calidad de agua, favorece y estabiliza la alcalinidad sin afectar el Ph del entorno acuícola.
Aumenta y acelera el crecimiento de los animales mientras mantiene el estanque de los animales bajo en nitritos. En producción, se obtiene un tamaño más homogéneo con una gran tasa de supervivencia en camarones/peces.








